Archivo de Septiembre de 2009
Si a los responsables de una Web se les preguntara qué desean para el nuevo año, seguro que lograr la máxima visibilidad de su Web en Internet estaría entre las primeras peticiones de su lista.
La optimización para buscadores, entendida tradicionalmente como la adecuación del código y contenido de una Web, y el cultivo de enlaces externos como factores determinantes de su relevancia y, por tanto, de su posicionamiento en los resultados de los buscadores, ha sido en los últimos años la ventaja competitiva fundamental de muchas Webs pioneras en la aplicación de estrategias de marketing de buscadores.
No obstante, en los dos últimos años se han dado tres circunstancias que a corto plazo van a convertir la optimización para buscadores, entendida al modo tradicional, en una condición necesaria para competir, pero ya no suficiente:
Los contenidos del propio sitio web de una empresa sirven para dos propósitos distintos y primordiales. En primero lugar, atraer a los usuarios a tu sitio web vía el posicionamiento natural del mismo; y en segundo lugar, despertar su interés y hacer que visiten las páginas internas. Éstas son dos razones por las que el diseño web debe centrarse ante todo en los contenidos, y por las que éstos han de estar bien concebidos y redactados para generar ventas.
Aunque muchas empresas utilizan actualmente el posicionamiento patrocinado o pago por click para incrementar el tráfico hacia su sitio web, ésta no sustituye el diseño web bien concebido; un diseño que optimice el posicionamiento web natural del sitio y genere visitas. Algunos diseñadores web sin escrúpulos o conocimientos se sirven de la publicidad online PPC para compensar un sitio web mal diseñado y disfuncional que no está optimizado para buscadores.