Si a los responsables de una Web se les preguntara qué desean para el nuevo año, seguro que lograr la máxima visibilidad de su Web en Internet estaría entre las primeras peticiones de su lista.
La optimización para buscadores, entendida tradicionalmente como la adecuación del código y contenido de una Web, y el cultivo de enlaces externos como factores determinantes de su relevancia y, por tanto, de su posicionamiento en los resultados de los buscadores, ha sido en los últimos años la ventaja competitiva fundamental de muchas Webs pioneras en la aplicación de estrategias de marketing de buscadores.
No obstante, en los dos últimos años se han dado tres circunstancias que a corto plazo van a convertir la optimización para buscadores, entendida al modo tradicional, en una condición necesaria para competir, pero ya no suficiente:
• Generalización de la actividad SEO: cada vez más empresas incluyen estrategias de posicionamiento web natural tanto en la fase de desarrollo de sus Web como en su gestión diaria. Los principios y recomendaciones a aplicar a nivel de código y programación son hoy del dominio público y no ya patrimonio exclusivo de unos pocos. Como cualquier otra ventaja competitiva, ésta deja de serlo en el momento en que su aplicación se generaliza.
• Perfeccionamiento de los algoritmos de los buscadores: el margen de influencia sobre el cálculo de la relevancia de los buscadores a partir de aspectos fácilmente manipulables como programación, código o compra de enlaces es cada día más estrecho. Los buscadores están alcanzando un nivel de filtrado de las estrategias de optimización tal que el trabajo requerido en este campo tiene que ser cada día más “fino” para no cometer errores como sobreoptimización, compra de enlaces de texto, etc. que los buscadores han comenzado a penalizar con más frecuencia y rapidez. Y la tendencia a incorporar el propio criterio de los usuarios en los resultados no hará sino disminuir aún más el margen de maniobra en aspectos de programación
• Otras fuentes de tráfico compiten con los buscadores en la generación de contactos: con un protagonismo creciente para las redes sociales. En ciertos nichos de mercado, agregadores sociales, líderes de opinión, marcadores sociales tenderán en el futuro a generar, si no tanto tráfico, sí posiblemente tantos leads como el tráfico procedente de los buscadores generalistas.
Es por ello que la actividad de optimización de buscadores debe abrirse progresivamente hacia otros campos para garantizar su objetivo, que no es otro que salir al encuentro de tráfico de calidad para una Web, allá donde éste se pueda encontrar.
En definitiva, lo que confirman estas tendencias es que los aspectos más fácilmente manipulables: los relacionados con la programación para influir sobre la relevancia on the page, o bien estrategias como el intercambio o la compra de enlaces para influir sobre la relevancia off the page, van a tener cada vez un peso menor en el cálculo de la relevancia por parte de los buscadores, por lo que su efecto sobre el posicionamiento de una Web en los resultados y su visibilidad será menor.
En cambio, los aspectos más difícilmente manipulables como historial de un dominio, contenido original, de calidad y en permanente actualización, una buena reputación corporativa online, un ratio bajo de rebote en las visitas y la capacidad de identificar las demandas, anticiparse a los cambios y generar contenidos para dichas demandas antes que la competencia van a tener un protagonismo mayor en el futuro.
[...] posicionamiento web tiene que ver con el lugar que posee una marca, dentro de los diversos motores de búsqueda [...]
[...] importante entender que el posicionamiento web no es algo que se realice una sola vez, sino que se trata de un proceso constante en el tiempo. Por [...]